Hay momentos en la vida en los que extrañas tanto a algunas personas, que quisieras sacarlas de tus sueños y envolverlas en un abrazo.
Sueña lo que desees soñar, vé adonde desees ir, sé lo que deseas ser, porque solamente tienes una vida y una oportunidad para hacer las cosas que deseas hacer. Ten la suficiente felicidad que te haga dulce, los suficientes tropiezos que te hagan fuerte, la suficiente tristeza que te haga humano y la suficiente esperanza que te haga feliz.
Siempre ponte en los zapatos de otras personas. Si sientes que te duele probablemente le dolería a esa persona también.
La mayoría de la gente feliz no necesariamente tiene lo mejor de cada cosa, ellos solamente toman lo mejor de las cosas que aparecen a lo largo de su camino.
La felicidad existe para aquellos que lloran, aquellos que les duele, aquellos que han buscado, aquellos que han tropezado, porque solamente ellos pueden apreciar la importancia de las personas que han tocado sus vidas.
La vida comienza con una sonrisa, crece con un beso y termina con una lágrima.
El futuro brillante estará basado siempre en un pasado olvidado, no puedes continuar con tu vida hasta que dejes escapar tus fracasos del pasado y los dolores de corazón.
Cuando tú naciste, estabas llorando y todos alrededor tuyo estaban sonriendo. Vive tu vida de manera que cuando mueras seas tú quien esté sonriendo y los demás quienes estén llorando”

Gracias Dios por cada momento compartido, por haber permitido que seamos amigos.... Juntos de la mano del Señor Jesús y mamita María.

Dios llena nuestra vida con especial alegría, bendice cada día nuestros sueños, metas y dificultades.

Dios bendiga a cada una de las personas que visiten Mi Blog, estare muy agradecida con cada uno de ustedes.

Dios dijo: "Mira que yo enviare a mis ángeles delate de ti, para que te guíen y te guarden en el camino, te llene de fortaleza y gozo. Porque jamas te abandonare, yo tu amigo fiel que te escucha y siempre te cuida".
http://www.youtube.com/watch?v=GheNew4U-aA

Mi nombre es Carlos y esta es mi historia:

Nueve treinta de la mañana; mi día iniciaba sin novedad alguna. El desayuno nunca ha sido mi mejor amigo, congenio muchísimo mejor con el almuerzo y creo que mi estomago lo sabe, pues, nunca molesta antes del meridiano.

Es curioso entrar en una galería donde se encierran 52 personas persiguiendo el mismo fin; pero, me resulta mucho más curioso que de esos 104 ojos inquietos; los míos, se clavaran en tu escandaloso par de pupilas sin que las mías las buscaran; y, que debido a esto, yo ya no compartía más el mismo fin de todos.

Casi sin quererlo admiré tus mejillas rosadas, me deslicé sobre la suavidad de tus cabellos y di muchas vueltas en tu muy notable relieve. Mi estomago se estremeció, y claro que no era por la falta de alimentos ni los innumerables giros a tus curvas, sino, por el efecto de ese desorbitante y acariciador relámpago que tu sonrisa coqueta colocó en él apartando por completo a las ya trilladas maripositas.

Ya nada sería lo mismo, lo supe en seguida; sin embargo, dejé la hoja en blanco.

Tú venías siempre distinta, cada vez con un color aún más encantador, con una brisa más cauta y con tu mirada más cautivadora. Siempre te contemplé estoy seguro que lo sabías, que hoy lo sabes todavía; sin embargo, lo admito.

Seis semanas no fueron suficientes. No logré descubrir el secreto que envuelves, no logré comprender por qué con tu mirada me haces olfatear cosas que mi nariz no entienden; no logré calcar los colores suaves de tu presencia en mi blanca hoja; y es que yo sé que bajo ese aspecto tranquilo, eres toda furia, pura energía eléctrica.

Tal vez esto no tenga sentido ahora, porque me fui, porque te fuiste; porque mi página que pudo ser nuestra siempre quedará en blanco, pero mi deseo se convirtió en tu sombra; si le huyes te sigue, si lo sigues te huye.

Por favor no me sueltes. Las cosas no serían lo mismo sin ti. El camino se inclinaría cuesta arriba, la luz desvanecería casi por completo y las tinieblas que has alejado volverían para intimidarme. Tal vez este sea mi más grande capricho, tal vez este sea mi más grande deseo también. No me dejes sola, no te vayas jamás de mi lado. Te quiero aquí, entera, sin reservas ni armaduras, te quiero aquí como hasta ahora te he tenido: bella, sincera, fuerte y valiente.

Quiero hacer de tu llanto mi llanto, de tu risa mi risa; quiero que tu corazón y el mío siempre palpiten como uno solo, quiero que tus enfermedades me enfermen a mi, que tus preocupaciones me preocupen sólo a mí, quiero que tu sufrimiento se lo lleven los años que a mi me faltan, te regalo mi juventud.

Déjame devolverte aunque sea un poco de lo que me has dado, déjame resurgir en tu alma y enmendar mis errores. No te pido perdón, porque sé que ya me perdonaste, no te pido la vida, porque ya me la diste.

Tengo tanto que agradecerte. Tengo tanto qué admirarte. Quiero que sigamos juntos sacándole miel al sol, quiero que mi vida sea tuya vida mía.

Comprendo que el camino ha sido largo y tedioso; sé que no ha sido nada fácil para ti; tampoco lo es para mí, pero estoy convencida que juntas haremos que nuestro mundo gire. No quiero alejarme, no quiero perderte; mucho menos ahora que de ti parte cada nueva vía para mí. Tú eres y serás por siempre mi prehistoria, mi pasado, mi presente y mi futuro; la vida simplemente no sería vida sin tu calor. Las estrellas se borrarían de mi cielo si tu mirada no me acaricia. Eres la mujer de mi vida y lo sabes.

Te quiero conmigo, y si la única manera de lograrlo es solamente con mi vida, pues, ¡ten mi vida…te la doy! TE AMO MAMÁ.
Para salir de lo común en mi descripción empezare hablando que no soy. No soy una persona aburrida para nada, no soy una nerd pero si le hecho ganas al estudio, no me gustan las personas creídas ni presumida, tampoco me gusta que haga calor pero es algo que no puedo evitar, no me gusta que las personas griten porque desesperan, no me gusta el café ni la sopa de frijoles. Estas son algunas de las cosas que no me gustan, pero sin embargo trato de encontrarle siempre el lado positivo.
Ahora si ya puedo empezar hablar quien en realidad soy me llamo Andrea y tengo 17 años, soy cristiana católica y orgullosamente salvadoreña. Me considero una persona agradable, sensible en algún aspecto cariñosa, me gusta respetar para que las demás personas me respeten y sobre todo soy muy risueña.
En mi tiempo libre me gusta mucho salir al cine y a comer, pero de todo eso lo que más me gusta hacer es salir con mi novio. También ese tiempo lo dedico un poco a Dios voy a misa y me reúno en una comunidad donde soy parte de un grupo de oración. Ahí he aprendido que Dios en la prioridad de mis cosas, mi vida, mi futuro y que si existo en este mundo es gracias a él.
¿Por qué estudio comunicaciones?
Es una pregunta bastante interesante. La verdad que desde hace cinco años me llamo mucho la atención debido a que me gusta mucho la radio, pero me enfoco mas allá de solo trabajar de locutora en una cabina. Unos de mis intereses es aprender a expresarme mejor con las personas, a poder aprender a conocer la realidad que hoy en día vivimos y espero que en el transcurso de mi carrera pueda aprender eso y muchas cosas más.
Cabe mencionar las palabras más importantes que me dijo mi madre una vez, al tener una pequeña confusión en que quería estudiar y eso lo aclaro todo: “Ante ti señor están todo mis deseos no te son un secreto mis anhelos” salmo 38:9.


Les contare un sueño extraño que tube hace dos días por culpa de una película:

En realidad no nos eperábamos encontrar tierra tan fácil. Naufragábamos tranquilamente por el océano buscando muy atentos un lugar en donde zarpar. Cuatro barcos se dirigían hacia un destino desconocido. Eran aproximadamente las 12 del medio día, se sentía que los rayos del sol quemaban la piel. De pronto, uno de los muchachos gritó: ¡Tierra! ¡Tierra!. Todos corrimos para confirmarlo y, en efecto, nos aproximábamos a una pequeña pero importante isla. Mi tripulacion fue la primera en llegar a ella.

Todos con las armas en nuestras manos; preparados para cualquier enfretamiento, incluso, hasta los cañones de los barcos estaban listos. ¡Cómo olvidar ese día!. Fuimos los reponsables de quitarles la paz y armonía a esos pobres seres humanos. A simple vista pude notar que eran felices. A nosotros nos parecierón extraños. No utilizaban ningún tipo de vestimenta, excepto las mujeres que solo usaban en la parte de abajo. Lo que más llamo mi atención fueron las palmeras cargadas de cocos, a cualquiera se le hubiera antojado saborear uno de ellos.

No tenían más que dos casas con techo de paja, dos canoas y muchas hamacas; en ese momento algunas en ellas y ni siquiera se daban cuenta de que nosotros estábamos a punto de apoderarnos de su tierra. Los demás no entendían porqué mis compañeros no dejaban de verlos, examinarles la boca, su estatura, en fín, hasta uno estaba sorprendido por la bellas aves que habitaban en este lugar. Yo, por mi parte, no tuve más remedio que colocar nuestra bandera al centro de la isla, simbolizando que ya pertenecía a nuestro país.

Pobres mujeres, niños y hombres aquellos, llegamos a invadir su territorio lo que para ellos era muy importante.



Han pasado algunos años desde la última vez. Cuando la recuerdo quisiera volver atrás. Como de costumbre, mamá me levata muy temprano para ir al colegio. Todas las mañanas me bañaba con agua tibia, tenía apenas cuatro años. Despues del baño, me ponía el uniforme. Tomaba el desayuno ( con la ayuda de mama por supuesto) y estaba lista para ir al colegio. Aunque muchos no lo crean, les insistí mucho a mis padres para que pusieran a estudiar. Así que me ponía muy feliz cuando me dirigía hacia el kinder.

Caminábamos como tres cuadras para llegar a mi centro de estudio. Luego que mamá me dejaba, entraba al aula para recibir las clases. Era muy divertido, pues la maestra era muy dinámica y nunca nos aburríamos.
Como quisiera estar en esos años, en donde nuestra vida era: Pintar sin sentido, dibujar rostros y animalitos deformados y sobre todo, cantar como quisiéramos sin importar si hay notas altas o bajas. ¡Qué tiempos aquellos!. No estoy tan mayor, pero son muy divertidas las cosas que uno hace cuando apenas es un niño. Claro, ahora nos divertimos con cosas acorde a nuestra edad.

El momento más feliz de la mañana había llegado. Era la hora que mas anhelaba. El receso me gustaba tanto y no porque comía mucho, sino por el rico aroma que se sentía al abrir la "lonchera". Podía percibir el olor a los frescos panes con jalea, que ponía mamá para merendar.

Ese recuerdo me hace muy feliz, pues son momentos difíciles de olvidar. Hacen que uno quiera regresar el tiempo solo para sentir ese agradable aroma.

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